Cuando llega fin de año, muchas empresas enfrentan uno de los mayores retos financieros: cumplir compromisos sin frenar operaciones. Salarios, proveedores, compras de temporada y cierres de proyectos no esperan, pero el efectivo suele estar retenido en cuentas por cobrar a 30, 60 o incluso 90 días.
En este contexto, el factoraje se convierte en una solución clave para mantener la liquidez y operar con tranquilidad.
Liquidez inmediata cuando más la necesitas
El factoraje permite convertir las cuentas por cobrar en efectivo en cuestión de horas, sin necesidad de esperar los plazos de pago habituales. Esto facilita tomar decisiones oportunas y mantener un flujo de caja estable, especialmente en meses de alta demanda como diciembre.
Tu operación no se detiene
Contar con liquidez inmediata permite a las empresas:
- Pagar planilla sin retrasos
- Atender pedidos urgentes
- Invertir en inventario o materia prima
- Cubrir gastos operativos
- Cerrar proyectos sin contratiempos
Cuando el flujo de caja es constante, el negocio mantiene su ritmo y competitividad.
Ventajas del factoraje con Factotal
- Acceso rápido a efectivo
- Procesos simples y ágiles
- Menor carga administrativa por cobranza
- Mayor capacidad de respuesta ante oportunidades
- Cierre de año con menos presión financiera
Cierra el año con mayor tranquilidad

El factoraje no solo fortalece el flujo de caja, también brinda estabilidad para cumplir compromisos y planificar el siguiente año con mayor seguridad.
Si tu empresa vende a crédito y necesita liquidez sin frenar su operación, el factoraje es una alternativa inteligente para seguir avanzando sin interrupciones.




